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Día Internacional contra el Cáncer Infantil
Autor:
Fotógrafo: Dicap / Yulitza JIménez

 

 

 

 

Leucemia, Tumores del Sistema Nervioso Central y  Tumores Óseos; son los tipos de cáncer más frecuentes.

 

      El cáncer infantil es varias formas de cáncer que afectan a los pacientes en edad pediátrica. Es un proceso de crecimiento y diseminación incontrolado de células. Puede aparecer en cualquier parte del cuerpo. Muchos tipos de cáncer en adultos se podrían prevenir evitando la exposición a factores de riesgo; sin embargo, en los niños aún no se conocen las causas.

    Según datos estadísticos de la Unión Internacional Contra el Cáncer (UICC), más de 150.000 niños son diagnosticados anualmente con cáncer en todo el mundo. El 80% de estos, viven en países en desarrollo.

    En los países desarrollados, tres de cada cuatro niños con cáncer sobreviven al menos cinco años después de ser diagnosticados, pero en los países en desarrollo, más de la mitad de los niños diagnosticados con cáncer tiene probabilidades de morir.

 

Tipos de cáncer infantil

Leucemia Infantil

   Afecta la médula y los tejidos que fabrican las células de la sangre. Cuando aparece la leucemia, el cuerpo fabrica una gran cantidad de glóbulos blancos anormales que no realizan sus funciones en forma adecuada. Por el contrario, esas células anormales, invaden la médula y destruyen las células sanas de la sangre, haciendo que el paciente sufra de anemia, infecciones o moretones generalizados.

Tumores infantiles de Sistema Nervioso Central

   Los tumores de cerebro y de médula espinal son los tumores sólidos más frecuentes en los niños. Su tratamiento en general incluye cirugía más otras terapéuticas, como quimioterapia y radioterapia.

Tumores Óseos Infantil

   Los huesos pueden ser el sitio donde otros tumores se diseminan, pero algunos tipos de cáncer se originan en el esqueleto. El más frecuente es el Osteosarcoma cáncer de huesos pediátrico, ocurre a menudo durante el salto de crecimiento de la adolescencia y el 85 % de los adolescentes que lo padecen tienen el tumor en sus brazos o piernas, la mitad de ellos alrededor de la rodilla.

   

    Cansancio, ojeras, sangrado nasal, aumento de volumen en alguna parte del cuerpo (brazos, piernas, tobillos, abdomen), petequias (puntos rojos en la piel) y leucocoria (aparición de una mancha blanca en el ojo), son algunos de los síntomas de alerta, de suma importancia para una detección temprana y un tratamiento oportuno.

   El cáncer puede provocar reacciones psicológicas negativas. No obstante, la lucha al abordar los problemas oncológicos también puede dar lugar a cambios psicológicos positivos que demuestran la fortaleza del ser humano, siendo una de ellas el crecimiento postraumático

CENTRAL
15-02-2021